MEDITACIONES O SOLILOQUIOS EN EL ASCENSO

A medida que vas ascendiendo, disminuyen las fuerzas, las bielas de las rodillas empiezan a flaquear, pero la mente se expande ampliando horizontes, prolongando tu esperanza de vida, pero ojo, (¡!),  siempre desde la prudencia, no es un juego. Hay que respetarla, ser humilde, observar y descubrir quién eres. No necesitamos ser el más rapid@ sino, ser persistentes y creer en ti mism@ porque no se conquista a la montaña, es la montaña quien te conquista a ti. De facto, la montaña más difícil de escalar es nuestra mente. La montaña es pasión, es adictiva y te ayuda a conectar con tu mejor versión sacando armas emocionales que estaban sofronizadas y anquilosadas. Inténtalo, porque tú confianza se regenera y tus decisiones son firmes prescindiendo de muchas cosas superfluas productos de nuestra imaginación y del sistema lacerante de carácter hipnótico. Ganarás libertad de movimiento entendiendo la eternidad del tiempo y cuàn corto es el tiempo que transcurre desde que nacemos hasta que perecemos. El infinito será el tiempo que seguirá a la disolución.

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